Gemma giró la cabeza hacia la pantalla. Al principio solo vio una imagen en blanco y negro algo confusa, sombras y manchas que parecían no tener forma. Pero poco a poco empezó a distinguir algo, y cuando el médico señaló una pequeña figura en medio del espacio oscuro, supo de inmediato lo que estaba viendo.
—Este es vuestro bebé —anunció el doctor, confirmado lo que ella ya había deducido.
El corazón de Gemma dio un vuelco.
—Es tan pequeño… —susurró Sebastian, con la voz rota por la emoción.
El