El sonido de las teclas llenaba la habitación mientras Nerea trabajaba en la laptop. Gemma, con un expediente abierto frente a ella, no podía evitar alzar la vista de vez en cuando para observarla, intentando adivinar cómo iba, aunque era imposible hacerlo solo al ver su expresión. Cuando su hermana se concentraba, parecía desaparecer en un mundo propio, ajena a todo lo que pasaba alrededor y ajena a todo lo que la rodeaba, siempre con el ceño fruncido y los ojos fijos en la pantalla.
—¡Lo teng