Al no obtener una respuesta, Sebastian empezó a sentirse como un idiota. No había ido a ver a Gemma con la intención de llevársela a la cama… aunque era difícil de creer, considerando que sus manos estaban sobre sus senos y que la había acorralado ante la primera oportunidad.
Recuperó algo de control y deslizó las manos hacia abajo.
Estaba allí para hablar y eso es lo que iban a hacer.
Estaba a punto de alejarse cuando ella lo tomó de la camiseta y lo atrajo con fuerza. Sin darle tiempo a pensa