Gemma se sorprendió al ver a Sebastian en la entrada de su edificio. Por un momento, creyó que era producto de su imaginación, que de tanto pensar en él, lo había invocado.
Durante toda la cena con Indro, por más que había intentado concentrarse, no lo había logrado. A menudo se había descubierto pensando en Sebastian. Estaba molesta con él por colarse en su mente, aunque no era directamente su culpa.
Pasar tanto tiempo con él la estaba volviendo loca, debilitando cada vez más su determinación