Secretos compartidos. 1
Aileen condujo a Masón hasta una mesa apartada, cerca de la ventana, donde la luz del atardecer entraba suavemente y apenas llegaba el murmullo de los demás clientes, ella dejó su carpeta con la pintura a un lado, todavía cuidándola como un tesoro, mientras él acomodaba sus cosas con una organización impecable, Masón abrió su mochila y comenzó a sacar lo que había preparado; primero su laptop, luego una Tablet que deslizó hacia ella con naturalidad.
— Para ti... — dijo con una sonrisa traviesa