Recompensa. 1
El pitido final retumbó en toda la cancha y, en cuestión de segundos, el bullicio se desató. Los Emperadores habían ganado, por mucho.
Los estudiantes corrieron hacia el campo, la música estalló por los altavoces y los gritos de victoria llenaron el aire, Aileen sintió que el alma le regresaba al cuerpo; el equipo contrario no había podido contra ellos, ni con trampas ni con golpes. Noah levantó los brazos, River daba vueltas con la bandera del instituto, y hasta el cuervo volaba en círculos so