Juego. 5
Después del anuncio del director, el ambiente seguía vibrando con emoción. Las porristas de Seattle intentaron recuperar la atención del público, corriendo hacia el centro de la cancha con sus pompones brillantes y sonrisas ensayadas, la música estridente comenzó, los saltos, giros y acrobacias se sucedieron uno tras otro, pero nadie parecía realmente interesado.
Los estudiantes locales seguían hablando entre sí, algunos aun felicitando a Aileen, otros coreando su nombre por pura diversión, Chl