Planes. 3
Aileen lo miró, sorprendida, y luego a Diego.
— Parece que incluso él se emocionó. — le toco el pecho
— ¿Emocionado? ¡Está listo para salir a jugar! — dijo Diego riendo, todavía maravillado — Aileen, tú no solo salvaste la canción, la convertiste en una maldita leyenda. — ella se rio también, pero bajó la mirada con modestia.
— Solo quise que sonara como algo digno de ellos... y de Leo. — Diego la observó en silencio por un instante, con una sonrisa más suave.
— Pues lo lograste, y más que eso.