Planes. 2
En segundos ya estaba dormido, la cabeza metida bajo un ala, completamente indiferente a los números y a la cámara que grababa, el profesor negó con la cabeza, volviendo a su escritorio.
— Nunca pensé supervisar un examen con un cuervo presente. — levanto la vista, el animal estaba dormido.
— Es mi apoyo emocional. — murmuró Aileen, sin despegar la vista del examen.
Una hora pasó casi sin que ninguno se moviera, Aileen, concentrada, avanzaba con paso firme entre problemas de álgebra y ecuacione