Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeo ya tenía el puño levantado, la tensión acumulada en sus músculos como un resorte a punto de dispararse, Masón sonrió con soberbia y comenzó a girar el rostro, como si le estuviera dando permiso para golpearlo, provocador, retándolo con los ojos encendidos, pero justo cuando el primer golpe iba a estallar, una voz chillona y firme rompió el momento.







