Mundo ficciónIniciar sesiónAileen se dio la vuelta justo a tiempo para ver a una chica salir de la oficina; no la habría notado si no fuera porque conocía su reputación de chismosa empedernida, su instinto le advirtió que, si la chica había escuchado algo, en cuestión de minutos todo el salón estaría enterado, frunció el ceño, cruzó los brazos y murmuró entre dientes.







