Frodo. 3
Leo se inclinó más, borrando toda distancia, el calor de su respiración rozó la piel de Aileen, y por primera vez ella se dio cuenta de lo grandes y afilados que eran sus colmillos cuando sonreía de esa forma lobuna, un escalofrío le recorrió la espalda, erizándole cada vello, su voz salió grave, peligrosa, apenas un susurro que vibraba contra los labios de ella.
— Baby, I'm preying on you tonight... hunt you down, eat you alive... — la cantó despacio, con esa sonrisa depredadora que parecía un