Mundo ficciónIniciar sesiónSin dudarlo, giró sobre sus talones y comenzó a correr en dirección opuesta, alejándose de la tienda de plantas, los botines de tacón golpeaban el suelo con un ritmo seco y traicionero, no eran para correr, no eran para escapar, cada paso era un riesgo, pero no podía detenerse. Sabía que si la reconocían, Masón estaría sobre ella en minutos, las casas pasaban borrosas a su lad







