Disfraces. 5
Aileen sintió cómo el calor en su pecho se volvía ligero, sereno.
— Así está mejor. — dijo ella, bajito.
Leo la observó, con ternura y alivio.
— Gracias... aunque sigo teniendo un pequeño ataque de nervios. — sus manos temblaban ligeramente.
— Entonces come algo antes de que te desmayes de amor. — bromeó ella, entregándole un rollo de sushi con los palillos.
Leo rio, mordiéndolo sin apartar la mirada de ella.
— Si me desmayo, prométeme que no te reirás. — le acaricio la mejilla.
— No puedo prom