Oficial. 1
Leo no pudo contenerse, apenas dio dos pasos hacia ella antes de atraparla entre sus brazos, su respiración caliente rozando la piel de su cuello. Le robó un beso, rápido al principio, casi un juego, pero el siguiente fue más profundo, más urgente, lleno de esa intensidad que solo él sabía desatarle.
Aileen apenas alcanzó a reír, entre sorprendida y rendida, antes de sentir cómo su espalda rozaba la suavidad de la alfombra, las luces tenues hacían brillar el borde de su cabello húmedo y Leo la