Compasiva. 1
Eleonor se acercó a ambos con un gesto rápido y decidido.
— Chicos, rápido... — susurró, su voz cargada de urgencia — Rebeca está despertando y no queremos sorpresas. — Masón asintió con calma y se desvaneció tras un parpadeo, como si nunca hubiera estado allí.
Leo, en cambio, se quedó congelado un instante, demasiado grande para pasar desapercibido.
— No puedo. — murmuró, con un deje de frustración.
Aileen lo empujó suavemente, pero con firmeza hacia el cuarto de invitados, guiándolo casi como