Compasiva. 2

La puerta se abrió de nuevo, y Eleonor dejó pasar al cuervo, que entró dando saltitos y revoloteando un poco, claramente molesto por no haberlos encontrado abajo.

— Se ha enojado mucho al no verlos por ningún lado. — comentó Eleonor, con un brillo divertido en los ojos.

— Eso le pasa por ser un dormilón. — dijo Leo, riéndose mientras se recostaba sobre la cama, cerca de Aileen.

Eleonor soltó una carcajada baja, les deseó buenas noches y cerró la puerta suavemente, asegurándose de que nadie más
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP