Cassy
Ese día lo terminamos en casa de Ángela, que era la típica zona residencial con casas adosadas con un pequeño jardín con piscina. Se notaba que le debían de gustar las plantas pues nada más llegar un majestuoso arco de rosas nos recibía hasta llegar a la puerta principal, podía oler a jazmines, rosas y un sin fin de aromas mezclados que no conseguía diferenciar.
—¿Te gusta como huelen? —señaló a las rosas y yo seguía intentando aspirar tan profundo y embriagarme completa.
—Sí, a estas a