Mundo ficciónIniciar sesiónAlicia
—Veo que tenías razón, ha aguantado de maravilla —afirma, separando sus labios calientes de los míos.
—¿Quieres seguir poniéndolo a prueba?
—¿A qué te refieres? —pregunta aún con un interrogante en su rostro.
Lo separo de mí y lo tomo por las manos. Salimos corriendo en dirección a donde estaba aparcado el coche de Carlos. Es el







