Mundo de ficçãoIniciar sessãoCarlos
Llevo todo el día desesperado por verla y cuando por fin llego a su casa y me abre la puerta, casi me desmayo de lo hermosa que está. Lleva un vestido negro ajustado, ajustadísimo diría yo. Trago duro sin apartar mi mirada posesiva de ella. La atraigo a mí y le doy un beso ligero, pero que a la vez me permite saborear su pintalabios. ¡Sabe a melón!
—Ali cariño ¿Qué&he







