Mundo ficciónIniciar sesiónCarlos
Es una diosa, una maldita diosa y es toda mía. Ha estado jugando con mi excitación toda la noche. No ha parado, desde los comentarios sutiles, hasta ir a saco como con lo del pie por debajo de la mesa en el restaurante. No pienso perdonarle la noche que me ha dado, me tiene caliente como un mono. Lo que ya me ha rematado ha sido lo que pasó hace un rato en mi coche, y juro por lo más sagrado que de esta noche no pasa, pi







