Mundo ficciónIniciar sesiónDos años después…
Era el cumpleaños de nuestros mellizos, cumplían un añito. Han pasado dos años y Marina me dio uno de los regalos más grandes que jamás me haya hecho nadie, a mis hijos. Enzo y Andrea, dos preciosuras de cabello rubio rizado. Enzo es más pálido con ojos café y Andrea es una princesita que me tiene enamorado, sus rizitos le dan un aire de inocencia y sus ojos azules, exactamente igual que los de su madre, me recuerdan que algún día vendrá un desgraciado y me la robará.
No, no, no puedo pensar en eso, dios si solo tiene un año. Tengo tiempo de pensar en qué haré cuando eso pase, pero no pienso poner las cosas fáciles.
Mi mujer anda por todo el jardín como una loca dando órdenes de donde quiere las cosas. Intenté hacerla entrar en razón, solo tienen un a&ntild







