Capítulo 90: Esperanza en el limbo: la larga vigilia de Laura
Las horas se arrastraban con la lentitud de una tortura. El sol de Caracas, que antes había prometido un atisbo de esperanza, ahora se filtraba por las ventanas de la habitación de Alex, iluminando solo la quietud de su cuerpo. **Laura** no se movía de su lado. Su mano, ahora familiarizada con la frialdad inerte de la de Alex, la apretaba con una desesperación silenciosa. El sonido rítmico de los monitores se había convertido en la banda sonora de su nueva realidad: un eco constante de la vida q