Los días posteriores a la desaparición de Laura fueron una sombra densa que envolvió a Alex por completo. La ausencia en su hogar era un abismo insondable, y el silencio era más doloroso que cualquier discusión o traición. Durante las primeras noches, se despertaba esperando verla en el otro lado de la cama, con la sensación fantasma de su cuerpo junto a él. Pero cada vez que abría los ojos, la soledad le recordaba la verdad: Laura se había ido, y con ella, cualquier posibilidad de reconciliaci