88. ¡Ha ocurrido algo con el jefe!
Llegó al hospital donde sabía Marene llevaba días internada.
No tenía mucha información y su jefe de seguridad no le había proporcionado mucha tampoco, tan solo la suficiente para arrastrarlo hasta allí con esa asfixiante sensación oprimiéndole el tórax.
Preguntó en recepción por ella y en seguida la mujer detrás del mostrador sonrió.
— Qué bueno que alguien ya haya venido a verla — dijo, y minutos más tarde, lo dirigía a través del pasillo de cuarto piso —. Es aquí, pase.
Jack asintió, y le to