89. Necesitaba tenerla de vuelta, a ella y a su hijo
Cuando Kira vio a Jack allí sentado, en el césped, con las rodillas pegadas al pecho y los brazos rodeando sus piernas, sintió que su corazón se quebraba en dos. Lucía tan sereno que dolía… tan roto que asustaba.
Dios, lucía tanto como un niño pequeño y desprotegido.
James y otro par más del equipo de seguridad intentaron acercarse y hacer algo por él, pero Kiliam, que conocía a su jefe muy bien, sabía que no sería prudente, así que alzó la mano impidiéndolo, y a cambio, permitió que fuese ella