105. Señor y señora Akerman
Después de haber estado esperando a Jack toda la noche, Kira se quedó dormida.
La mañana siguiente despertó gracias a una de las enfermeras de turno.
— Buenos días, señorita, le he traído el desayuno — le dijo la mujer con entusiasmo, colocando la charola con alimentos encima de la mesa que estaba junto a la cama.
Kira se incorporó con una sonrisa torcida y musitó un tierno gracias, después le preguntó por el hombre que se había estado quedando a su lado durante las últimas noches, pero la enfe