El corazón de Alyssa se paralizó en menos de una fracción de segundo. Ella no sabía si era por las palabras de Eros o por la intensidad de su mirada que la quemaba, pero sentía que ahora podía salírsele el corazón por la garganta.
—¿En serio? —Alyssa hizo un esfuerzo enorme en no tartamudear,
Eros estaba tenso, su respiración era dificultosa. Alyssa notó el enorme esfuerzo que hacía para decirle eso, pero valoraba que él pusiese empeño en sacrificar esa pequeña parte de su intimidad por Alyssa.