Cuando Alyssa salió de la oficina de Alessandro, ella de inmediato se fue hasta la sala y se acercó al balcón donde Eros se había colado el día anterior. El aire cálido y el sol de un clásico verano de Italia le pegó en el rostro y Alyssa sintió un poco de calma.
Aquello simplemente no podía ser posible. ¿Ella casándose en un mes? No, no era posible. Ella ni siquiera quería casarse con Elián ya. ¿Dónde quedaba su deseo de disfrutar de los placeres de la vida? Parecía que simplemente la vida no