No había rastro de Elián por ningún lado unos minutos después. Alyssa creyó que debía preocuparse, pero supuso que, si algo había pasado con él, ella se enteraría por el comunicador en su oreja. La posición de Darío era cuidar de Elián ese día, así que debía estarlo siguiendo en las sombras, sin que nadie lo siguiese.
Pero, solo para asegurarse y sentirse más confiada, Alyssa se levantó y se acercó al cuadro más cercano que tenía a ella. Era bonito, un campo floral un poco realista, y fingió en