Alyssa respiraba con dificultad, caminando de un lado a otro, descalza sobre la alfombra. Su amiga, Babi, estaba sentada sobre la cama con sus pies bajo ella. Con un simple pero elegante vestido, Alyssa notó grandes cambios físicos en su amiga. En su mayoría eran buenos, como una tez y contextura más saludable a su anterior estado raquítico. Pero, por otro lado, las ojeras bajo sus ojos, una mirada cansada y sus manos jugueteando con nerviosismo era algo fuera de lo común.
Ella podía oír una y