Ante el silencio de las jóvenes, Alberto giró sus ojos—. No se preocupen, lo mío será rápido.
Alyssa subió sus manos; no era una derrota, pero hasta ella era consciente que no cargaba ni su navaja mariposa ni su Glock 19. Pelear hubiese sido una opción, pero con su reciente operación en la pierna y en contra de un arma de fuego, quizás ella realmente no tenía forma de salir de allí si lo desafiaba.
Además, si eso no era importante para ella, la presencia de Alberto realmente no solo amenazaba s