– Claro, ¡cómo no! –Alyssa sintió la ansiedad subir por todo su cuerpo. Elián había sobrepasado un límite. No es como que Alyssa le hubiese prohibido contarlo, en su momento ella incluso supuso que sucedería. Pero entre imaginarlo y vivirlo, Alyssa se dio cuenta que había una enorme diferencia que la tenía consternada: ella no quería que nadie supiese que ella se casaría con Elián–. ¿Dónde se llevará a cabo esta cena?
Carina levantó su mirada del suelo y miró con los labios apretados a Alyssa. –