Alyssa se puso en pie un segundo después que los tres se acercaron hasta ella y Elián. Evitó a toda costa la mirada de Eros, pero eso solo significaba encontrarse con la mirada confundida de Fernando o el rostro decepcionado de Darío. Fuese como fuera, era mejor que encontrarse con el rostro inexpresivo de Eros.
Fue Elián quien rompió el silencio. – ¿Qué hacen aquí?, nadie invitó a los tres chiflados.
– Ah –exclamó Fernando, acercándose hasta Alyssa y atrapándola en un abrazo. Elián enrojeció v