Alyssa tuvo que irse a los baños del gimnasio para poder limpiarse un poco, quitarse el sudor de la frente y respirar. Los baños eran compartidos, lo que significaba que las pocas chicas que entrenaban allí (incluyéndola a ella) estaban incómodamente apartadas a un lado, mientras los hombres se tomaban la mayor parte de los vestidores para caminar desnudos y juguetear entre sí.
Con un suspiro, Alyssa simplemente se cambió lo más rápido que pudo y salió de allí, oyendo como Fernando Fiore le gri