Livia fue la primera en notar que el cuerpo de Alyssa se había quedado inmóvil durante mucho tiempo. Habían pasado por lo menos unos diez minutos desde la última vez que Livia oyó a Alyssa decir "te amo" y Viena ya no lo había respondido de nuevo.
Aquello tenía el pecho de Livia destrozado. Su bebé no lloraba, pero la oía inquieta por los estridentes ruidos de afuera, por el incesante ruido de las armas y el vibrar continuo de las paredes. La oscuridad los envolvía casi por completo y el calor