Alyssa sollozó, sintiendo como la decepción y la vergüenza en la voz de su madre calaba dentro de sí—. Por amor, mamá. Me casé con Eros Caruso, y lo amo. Él me cuida y yo velo por él. Si es necesario que acabe con todas las malditas mafias de este continente para verlo... para vernos en la cima, lo haré, mamá. Solo... desearía verte allí conmigo también.
Viena levantó una temblorosa mano, dejándola sobre el rostro de Alyssa. Acariciándola con su pulgar, trató de borrar las lágrimas que, sin con