—Claro que sí, cuenta conmigo —Alyssa ni siquiera sabía para qué, pero ya se imaginaba en su interior a qué venía ese viaje—. ¿Qué hay de Rumania?
Por primera vez, Eros apartó su mirada de Alyssa y la dejó perdida en un punto fijo del suelo. Ella sabía que él no mentiría, aunque muchos creyeran que Eros estaba tratando de buscar alguna excusa o crear una mentira. Pero cuando levantó su mirada, Alyssa en realidad pudo ver decepción y anhelo allí.
—No hay nada más que quiera ahora, mi amada espos