Rodando sus ojos, Alyssa guardó su teléfono móvil en el bolsillo. Por lo menos no había soltado la impertinencia de decirle a Darío que, quizás, Eros estaba guardando el puesto de segundo al mando o el de asesor a Artem. Quien, no solamente era el hijo de Alberto, némesis número uno de la familia Caruso. Sino que, por ende, también era el heredero de la mafia Anzola en cuanto ellos derrocaran a Alberto.
La verdad, no parecía tener mucho sentido, pero si había una persona en este mundo en quién