Artem vio cuando Alyssa y Eros se fugaron con paso apresurado de la fiesta. Puede que él estuviese tan borracho que no logró encontrar las palabras para contarle a Eros lo que sabía, pero sintió como el calor de sus mejillas desapareció cuando se dio cuenta que trascurriría otro día sin que ellos alertaran el peligro que se les venía encima.
Bueno, al final pensó Artem, quizás era mejor que ellos no se enteraran aún. En su noche de bodas lo menos que querías estar era preocupado. Merecían tener