Eros encabezó su pequeña fila, escogiendo la puerta trasera como entrada. Lograron abrirla con facilidad gracias a la llave maestra que le habían robado a Mick, haciendo que su entrada en la casa no alertara a los visitantes que la ocupaban. Al ser tan tarde en la noche, las luces apagadas solo indicaban que los ocupantes estaban dormidos ya.
O eso esperó Alyssa mientras entraban a la cocina con sus armas en alto y sus ojos alertas.
Pese a la ansiedad y el estrés que debían sentir por la situac