Del otro lado, Darío le devolvió un rostro sorprendido al verla de pie aún con el vestuario de danza manchado de sangre. Alyssa jadeó de sorpresa, no solo al ver a Darío nuevamente sano y salvo. Si no, también, cuando él reaccionó con un enorme abrazo para ella. Darío la atrapó, sin posibilidades de que ella hiciese otra cosa que regresarle el abrazo.
Alyssa podía comprender su sorpresa de verla allí, sin ningún rasguño y llegando hasta ellos con sus dos pies, cuando minutos antes estuvo cara a