Alyssa sintió en su interior la ansiedad recorrerle el cuerpo cuando asomó su rostro por el pasillo y vio tan solo un guardia al final de este. Estos hombres suponían que al tenerlas amarradas y bajo llave, no necesitarían mucha vigilancia. Alyssa giró de nuevo hacia las chicas tras ellas, y por primera vez pudo notar en ellas los moretones en sus brazos gracias a la luz del pasillo que las iluminó un poco más.
Recordó las palabras de Artem sobre cómo habían contratado mujeres adictas o rescata