La habitación era gris al igual que el resto del feo lugar, no era exactamente pequeña, pero Alyssa se sintió claustrofóbica allí dentro. No había ventanas, no había cama ni nada más que la puerta, el duro y frío suelo, y las paredes llenas de humedad y moho como el suelo.
Ella trató de hacer ejercicios de respiración pero no lograba conseguir nada mientras pensaba en que Eros, Darío, Fernando e, incluso, Artem, estaban allí afuera. Trató de concentrarse, hasta que una voz la sorprendió.
—¿Nece