—Déjanos a solas Sofía. —Micaela la mira mal.
—No. —Se cruza de brazos.
—Sofía, por favor —insisto, Sofía me mira y asiente sonriente.
—Está bien, iré al baño, pero no me lo quites por mucho tiempo. —Le guiña el ojo antes de irse.
—Agustín me conto todo —Me dice Micaela.
—¡Genial! —Alzo mis manos al aire y las choco con mi cuerpo.
—¿Qué esperabas? Los tres somos mejores amigos y nos contamos todo, pero claro, ustedes se olvidan de mí. —Se hace la ofendida y me siento mal inmediatamente.
—Lo sie