—Hasta luego papá —dicen al unísono.
—¿No quieres que los acompañe? —La verdad me sentía excluido.
—Claro amor, ve a cambiarte y yo termino aquí. —Tiene una voz dulce y eso me derrite.
—No me tardo. —Dejo los platos y salgo corriendo a cambiarme.
***
—Eso significa que tendremos la mañana solos —seduzco a Sam tomándola de la cintura y besando su cuello.
—Alessandro, nos están viendo. —Intenta apartarme, pero no lo logra.
—¿Y qué importa? Somos pareja —me justifico.
—Amor, hay pequeños —insiste