Joder, eso me hace quedar mal, pero estoy seguro que saben nuestra situación por nuestros hijos y no por Sam.
—Entiendo.
Emily mira detrás de mí, extrañada.
—Gabriel, pequeño —lo llama.
—¡Abuela! —lo escucho correr hasta ella y la abraza, ella lo carga y veo como la ensucia.
¿Cómo se me había olvidado de su existencia por unos minutos? No debo olvidar que él es inquieto.
—Gabriel, ¿Por qué estas sucio? De nuevo —le llamo la atención.
—Estaba comiendo chocolate papá —responde con una sonrisa y E