—¡Buh! —Se cree un fantasma—. ¿Alguien dijo helado? —Se emociona y salta.
—Sí, pero después de que te bañes o sino no. —Él alza la mano como militar y sale corriendo al baño.
Antes de seguirlo, busco mi celular, iba a llamar a Nina, la señora de limpieza para que me ayude con la casa mientras yo baño a los terrores de mis hijos, espero que Matteo tampoco esté haciendo de las suyas o sino me voy a volver realmente loco.
Antonella y Gabriel se encontraban en la tina jugando en el agua, yo los dej