—Se puede saber, ¿Dónde demonios estas? —reclama mi madre, enojada.
—Estoy en mi casa —respondo, pacífico.
—¡Qué lindo! ¿Y cuándo vendrás a visitar a tu nonna? Aún sigue en el hospital.
Corto la llamada porque me ha hecho reaccionar, mientras estaba pendiente de mí mismo, me había olvidado de mi abuela, así que hoy la visitaría, ahora no sé si despertar a Sam para que me acompañe o dejarla aquí sola para que haga lo que se le dé la gana, aunque bueno, tengo esperanzas de que lo que haya pasado