—Más daño me haces tú, lo que hago es poco. —dijo, chocante.
Mi paciencia podría acabar en cualquier momento, pero mi amor por ella es más fuerte.
—¿Me das uno de esos? —le pregunta a un chico sentado al lado de ella, quien estaba fumando, ese chico alza los hombros y le entrega el cigarro sin ningún problema.
—¿Desde cuándo fumas? —Le arrebato el cigarro.
—¿Desde cuándo te importa? Yo hago lo que se me dé la gana, tú lo haces, ¿Por qué yo no debería? —Se pone a la defensiva y trata de quitarme